Higo

Written by admin on febrero 8, 2013

higo

Vivimos en una realidad donde podemos tener acceso a los ingredientes casi todo el año. Se acabaron esas épocas donde uno se guiaba por “es temporada de mango” ya va a ser “época de granada”. Por lo menos yo crecí marcando mis meses dependiendo de qué era lo que estaba disponible en el mercado.

Hoy podemos pisar un supermercado y tener granada roja por allí de marzo. Aclaro que no significa que esto sea correcto ni que los productos estén en su mejor momento. Yo creo que debemos de respetar los tiempos y los momentos de cada alimento y dejarlos ser. Esto me pasa con el higo.

El higo es una de esas frutas que son un diamante en bruto y requieren de una mano y un ojo experto para elegirlos en su mejor momento. su interior lleno de semillas y de un color brillante es una sorpresa absoluta al cortarlo por primera vez, ya que por fuera jamás pensarías que sería así.

Yo me declaro adicta al higo. Mi amor por él es tanto, que lo consumo poco.  La ciencia con el higo es la siguiente:

  • Esperarlos hasta que sea su mejor momento. Otoño-Invierno (por allí de octubre-noviembre-diciembre) es la mejor época.
  • Revisar que no estén golpeados ni que su piel esté levantada, pues eso da lugar a que por allí comiencen a llenarse de tierra, hongos y se pudran con facilidad.
  • Si los vamos a consumir pronto, deben de ser suaves y ceder a la presión de nuestros dedos, pero si queremos que maduren con el tiempo, comprarlos firmes y dejarlos madurar hasta que llegue su momento.
  • Comerlos frescos, con un poco de queso es una joya absoluta. Hacerlos salsas o mermeladas es bueno y delicioso, pero nada como un higo fresco y jugoso para mejorar la tarde de cualquier persona (a la que le guste el higo, claro).
  • Comprar la mermelada de Sibariana de Higo y jerez puede ser otra buena manera de probar los higos por un largo tiempo, pues la mermelada está hecha en el que el higo está en su mejor momento y así se conserva (hasta que nos terminemos el frasco).

Botana de higos al horno:

Ingredientes:

6 pzas de higos frescos y maduros (pero que estén ligeramente firmes al tacto)

6 cditas de queso de cabra

3 cditas de miel de abeja

pimienta al gusto

6 rebanadas de prosciutto o jamón serrano

6 palillos de madera remojados en agua durante 15 minutos por lo menos *ver nota

Procedimiento:

  1. Precalentar el horno a 175°C .
  2. Cubrir una charola de horno con papel aluminio, tapete de silicón o papel encerado.
  3. Cortar los higos por la mitad, cuidando de no llegar hasta el fondo, para que se mantenga unido.
  4. Agregar una cdita de queso de cabra en el interior de cada higo, media cucharadita de miel de abeja  y pimienta.
  5. Repetir esto con cada higo hasta terminarlos.
  6. Envolverlos con el prosciutto o jamón serrano y cerrarlos con la ayuda del palillo. Si la pieza de prosciutto o serrano es demasiado grande, cortarla de manera que cubra el higo, pero que no tenga demasiadas capas. (es obligatorio comerse el sobrante de jamón serrano).
  7. Hornear durante 10-15 minutos o hasta que el jamón empiece a dorarse un poco y el queso se haya derretido. El tiempo dependerá de cada horno.
  8. Sirve de inmediato como botana o postre.

NOTA: humedecer los palillos permite que al hornearlos no se quemen fácilmente.